El cardenal originario de Guinea es uno de los representantes más destacados de la rama tradicional y conservadora de la Iglesia Católica.
Cónclave 2025: Este proceso de elección del sucesor de Francisco I puede durar unos días o hasta meses. Foto: Ilustración.
La muerte del papa Francisco I ha dado inicio al proceso conocido como “Sede Vacante”. Este periodo abarca desde el fallecimiento del Papa hasta el nombramiento de su sucesor, finalizando con el Cónclave. En este contexto, han surgido numerosos rumores sobre quién podría liderar la Iglesia Católica.
Uno de los nombres más mencionados es el de Robert Sarah, un cardenal africano que encarna la corriente más conservadora del catolicismo.
Robert Sarah nació en Guinea en 1945 y cuenta con una extensa trayectoria dentro de la Iglesia Católica, ocupando diversos cargos. Su carrera se ha caracterizado por su lucha contra las dictaduras africanas y su firme defensa de la doctrina y la disciplina religiosa. Sarah ha expresado que la pérdida de la adoración a Dios es la raíz de las crisis que afectan al mundo y a la Iglesia, y ha subrayado la importancia de recuperar el asombro ante el misterio divino.
En sus libros, ha denunciado la “colonización cultural” de Europa y ha mostrado su apoyo a los problemas sociales de los países del sur. Esto lo ha convertido en una figura clave para quienes buscan una Iglesia centrada en la doctrina, la liturgia tradicional y la disciplina. De ser elegido, sería el primer Papa africano de la historia.
Uno de los factores que podría jugar en su contra es su edad: Sarah tiene 79 años, y el límite para ser cardenal elector es de 80 años. Además, en los últimos años ha tenido diferencias con el Papa Francisco I, criticando posturas como la “ideología de género”, que él considera una “amenaza directa a la civilización cristiana”.
Durante una conferencia en la Universidad Católica de Ávila, denunció la existencia de una agenda ideológica que, según él, busca destruir la familia mediante una “nueva cultura mundial unisex”, calificándola como “mortal y demoníaca”.
Robert Sarah, el polémico cardenal africano que perfila como favorito para reemplazar a Francisco