Tras el fallecimiento del papa Francisco, el nombre del estadounidense Raymond Burke comenzó a aparecer entre los posibles sucesores del argentino.
Burke fue un constante crítico de las posturas inclusivas del papa Francisco. | Fuente: Ilustración
El cardenal estadounidense Raymond Burke es uno de los principales candidatos a ser el nuevo papa. Tras el fallecimiento de Francisco I, los clérigos entrarán en un cónclave y los nombres de posibles sucesores de Bergoglio comenzaron a aparecer. Si Burke es elegido como nuevo papa, sería el primer sumo pontífice en la historia proveniente de Estados Unidos.
Burke, originario de Wisconsin, es altamente conservador y tuvo distintas disputas con el Papa Francisco durante su gestión. El estadounidense estaba en contra de suavizar la política de la Iglesia sobre las personas LGBTQ, el divorcio o el papel de las mujeres en la Iglesia.
Cabe destacar que Burke cuenta con la simpatía de su presidente, Donald Trump. El mandatario está interesado en ver al estadounidense instalado en el sillón de San Pedro como nuevo papa. Asimismo, Burke apoyó al republicano cuando en su primer gobierno planeaba construir un muro en la frontera con México, medida duramente criticada por Francisco.
Burke, quien fue arzobispo de St. Louis, llegó a Roma por el llamado del Papa Benedicto XVI, también considerado un conservador estricto. El estadounidense fue prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, máxima corte de la Iglesia, y dos años más tarde fue nombrado cardenal.
En 2013, al asumir como Papa, Francisco retiró a Burke de la Congregación para los Obispos, encargada de ayudar a elegir nuevos obispos. Desde ese momento, Burke comenzó a criticar a Francisco.
“Se da la impresión, o así se interpreta en los medios, de que él piensa que hablamos demasiado sobre el aborto, demasiado sobre la integridad del matrimonio entre un hombre y una mujer. Pero de eso nunca se puede hablar demasiado”. Señaló el estadounidense.
Burke continuó atacando la postura más relajada del Vaticano hacia la homosexualidad. El Papa Francisco destituyó a Burke del Tribunal Supremo, aunque afirmó que había sido una decisión planeada previamente y no se trataba de un castigo.
Los enfrentamientos entre ambos continuaron hasta el 2023. Ahí, una reunión de jefes de departamento del Vaticano decidió retirarle su apartamento gratuito en Roma y su salario mensual de 5 000 euros, aunque se presentó como una reasignación de privilegios más que como un castigo.
En ese momento, Burke señaló que si bien creía que estaba claro que “el Papa no quiere que ocupe ningún cargo de liderazgo,” nunca tuvo la impresión de que “él me considere su enemigo”.
Desde que perdió su apartamento, el cardenal Burke permanece en Roma. Ahora, Burke entrará al cónclave con otros cardenales menores de 80 años para elegir al sucesor de Francisco, siendo el estadounidense uno de los principales candidatos a ser el nuevo papa.
Raymond Burke, el estadounidense que se perfila como uno de los principales candidatos a ser el nuevo papa